jueves, 27 de diciembre de 2012

La felicidad. Eso sí es una cosa rara. Es otro sentimiento de esos. Digamos que es un pez gordo de los sentimientos. Sentado al lado del odio. La felicidad se que es un sentimiento complicado. La vida solo es una sucesión de decisiones que tomamos a lo largo del tiempo. Decisiones pequeñas como comprar un caramelo , o decisiones grandes como saludar a alguien. Porque saludar a alguien es una decisión grande, aunque no lo parezca. Saludar a alguien puede implicar que esa persona se convierta en la mas importante para ti el resto de tu vida, o quizás solo sea una cara borrosa al cabo de unos días. Nuestras decisiones van, en muchas ocasiones, limitadas por los demás. No a propósito, sino por nosotros mismo. Tomamos decisiones pensando en los demás. No siempre, pero sí muchas veces. 
Yo, a veces, planteo la idea de en qué van a pensar el momento justo antes de su muerte. Cuando vayan a morir, ¿qué sera lo primero que se les pase por la cabeza? ¿La cantidad de chicas que han besado? ¿Aquella vez que murió un familiar importante?¿El día de el nacimiento de su hijo?¿La cantidad de tíos a los que has rechazado por tener el pelo de x foma?¿En quién se acordara de ti dentro de dos meses? Yo, sinceramente, espero morir de un balazo y que no me de tiempo a pensar. Porque, si me pusiera a pensar...no se. Yo creo que mucha gente piensa en las cosas que pudo hacer y no hizo. Se arrepiente, pero no de cosas que ha hecho, sino de cosas que no ha hecho. Y eso no esta bien. Ese arrepentimiento viene dado por decisiones tomadas contando con la felicidad de los demás. La felicidad de los demás no debe limitar la nuestra. A veces hay que ser egoístas.
Por eso espero que sean felices, de verdad, algún día.
Entre nosotros, no van a entender nada. Nada. Y nada deben entender de esto. Sinceramente, a mi me parece que intentar entender las cosas solo las complica más. Me explico, las cosas ya son complicadas de por si. Las relaciones humanas. Las relaciones humanas, sean del tipo que sean, son complicadas por el simple hecho de que implican sentimientos. Eso son cosas que las personas tienen, que no podemos explicar ni materializar...a menos que sea en un diamante de mucho quilates, y que jamas sabrás si es verdad o mentira el sentimiento de otra persona puesto que no se pueden demostrar. Por eso son complicados, porque solo son...palabras que uno dice y otro se cree. Y eso lo complica todo. Hay personas que tienen suerte y no tienen sentimientos hacia los demás. Sus vidas son mucho más sencillas. Hay otras personas que padecen un síndrome que provoca que no perciban los sentimientos de los demás hacia ellos. La vida de estas personas es muy complicada. Por último, esta la gente normal. Gente que tiene sentimientos, los manifiesta, los comparte. Un cáncer. Lo peor de todo es que mucha gente manifiesta sentimientos que no tiene y oculta sentimientos que realmente le importan muchísimo. Hay personas buenas, personas maravillosas, y otras que no lo son tanto. Un día, conoces a una persona que realmente es maravillosa y hace que te sientas bien y todo eso, pero...no. No lo es. No es esa persona la que tu quieres, por muy maravillosa que pueda ser. Y, entonces, ¿qué haces? Sabes que esa persona es buena, maravillosa, única y que no conoces a nadie que sea tan así. Pero sabes que, por mucho que te esfuerces, no te acaba de llenar.
Pues lo único que se debe hacer, en esos casos, es ser egoísta. Por tu propio bien. Al fin y al cabo, es complicado. Y si lo intentamos entender nos podemos volver locos. Yo les recomiendo que se olviden de todo eso y hagan mucho el amor, tanto como puedan. Y sean felices, aunque eso suponga ser egoísta.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Les diré todo lo que quieran oír.

Hagamos un trato, ¿les parece? Yo les diré todo lo que ustedes quieran oír. Pero, por favor, no se crean nada.
Muchas personas es que no saben mentir. No es que no puedan, sino que no saben hacerlo bien. Simplemente son buenas personas. No quiero decir que las que mienten sean malas personas...Bueno en realidad sí. Pero yo miento mucho. Si les digo la verdad, miento todo el tiempo. No es que lo haga porque no quiera que me conozcan, simplemente es divertido. Es como un juego.
Estas en una discoteca con tus amigos, y se acerca un grupo de chicas. Entonces todos empezamos a presentarnos y, en vez de decir mi nombre, digo un nombre falso. No por nada. Simplemente porque puedo.    
Hay personas que se toman esto fatal, en plan: "Oh, ¿cómo has podido mentirme?" Ni que fuera un crimen, joder. No es para tanto. Pero hay gente muy susceptible por ahí.
No soporto a la gente muy susceptible. No es que me caigan mal ni nada de eso. Pero es que yo soy muy de hablar, ¿saben lo que les digo? En plan, debatir y todo eso, pero sin malos rollos ni nada. Hay personas que son muy susceptibles y con las que es imposible hablar. Imagínense si las mientes...Aunque también dicen que tengo un tic.
Una vez, en un pub ,donde se puede jugar a las cartas y escuchar buena música, un tipo me lo dijo. Estábamos jugando una partida de poker descubierto. A las dos manos de sentarme hice un "all in" y el tío aquel me dijo que yo tenía un tic. Aunque, si les digo la verdad, el no debía tener ni idéa. Si estas jugando una partida de poker y de verdad le coges el "tic" a alguien...pues no coges y se lo dices, ¿no? No se, me pareció bastante estúpido la verdad. Aunque no le juzgo la verdad, es que hay gente que no soporta callarse ese tipo de cosas. Es como que necesitan decirlo en voz alta para que los demás piensen que es una persona inteligente y con buenos ojos. En parte me dan cierta pena ese tipo de personas. Creo que mucho de ellos jamas llegaran a contemplar una felicidad plena, aunque nadie puede, pero ellos  menos. Porque viven un poco sumidos en su propio mundo, que saben perfectamente que es mentira, y se creen que tienen personalidad. Mucha de esa gente son solo copias mal hechas de otras personas.

Había recorrido ya como cuarenta manzanas cuando, no se bien por qué, decidí que prefería seguir andando. Así que le dije al taxista que parara. Le di dos billetes de veinte dolares y cerré de un portazo. En verdad, no se por qué hice eso pero conseguí que aquel taxista se bajara del taxi y me empezase a gritar como un descosido. Deberían haber visto como gritaba aquel hijo de puta. Parecía que le hubiese robado o algo. No paraba de gritar cosas como "Te crees que el mundo es tuyo por darme propina  o "Te piensas que los coches se arreglan solos". Les juro que no fue tan grande el portazo, pero tenían que ver la cara de aquel hombre. No sabía como responder ante aquello así que me dí media vuelta y empecé a correr. Lo último que vi fue un guante blanco como a 3 centímetros de mi cara.


martes, 11 de diciembre de 2012

Caminé hasta la quinta y cogí un taxi.

No recuerdo bien que canción tocaba la orquesta en ese momento. Solo puedo decirles que fuera la que fuera, estoy seguro de que la estaban destrozando. El tipo que tocaba la batería no hacia mas que meter florituras por todos las dos. Odio a la gente que hace eso, en plan, ese tipo de cosas. Intentan adornarlo todo cuando no ven que como esta ya, esta bien. Y aquel tipo aprovechaba cada maldito momento para meter florituras. La gente que hace ese tipo de cosas solo quiere protagonismo. Pero qué sabre yo.
Le pedí al camarero un vodka con naranja. No es mi bebida preferida pero se le acerca. A mucha gente no le gusta el vodka, no soportan esa especia de escozor que es deja en la garganta, ya saben, que es como cuando te echas sin querer colonia en la boca y sabe fatal. Si les soy sincero, a mi tampoco me agrada. Pero es de lo poco que puedo beber sin que tenga un sabor vomitivo.
Eche un ojo a todo el local. Estaba lleno de gente de la facultad de medicina. Al parecer ese día era importante para esa gente. Ya veis que cosas, no les basta con ganar una fortuna sino que encima les dan días libres para celebrarlo.
Se habían puesto buenos trajes y vestidos, pero todos llevaban el símbolo de medicina, esa cruz roja con el fondo blanco, en alguna parte de su ropa.
Eran todos falsisimos. Esa gente es siempre falsisima Se creen los dueños de mundo por hacer su trabajo. Admito que es un trabajo bastante honorable. De pequeño a mi me operaron de apendicitis y le regalé una buena botella de vino al medico. Siempre estaba queriendo hacer cosas para animarme y eso.
Pero los tíos que había en esa sala eran todos falsisimos, de verdad. Parecían los típicos médicos que hacen su trabajo solo por el reconocimiento que les da y en realidad ni les gusta hacerlo. Seguro que muchos de ellos iban al trabajo pensando en si consiguen ese día tirarse a una enfermera guapa en vez de pensar en cuantas vidas podían salvar ese día.
Me fije en los de la mesa que había a mi derecha.Una chica rubia con un vestido rojo, ¿como no?. Pero el tipo que estaba con ella era bastante curioso. No es el típico chico que sale con tías como esa. Pero tampoco era feo ni nada de eso. Simplemente normal.
Pero los que estaban en la mesa de mi izquierda no tenían ningún desperdicio. El tipo llevaba un uniforme de la marina y estaba sentado junto a una chica que llevaba un vestido verde con lantejuelas  El chico la estaba metiendo mano por debajo de la mesa mientas ella intentaba disimular. Pero lo peor de todo no era eso. Estaban tan encima de mí que podía escuchar la conversación. Imagínense a un tío metiendole mano a una chica mientras esta hablando de que cuando estaba en el regimiento siempre le tocaba a él limpiar los baños. Y mientras la chica le decía cosas como "Oh, pobre de ti. Ay! Por favor, aquí no."
Me acabé mi vaso de vodka con naranja y salí de allí. Era un sito curioso el local Holden, pero no estaba en vena como para tirarme allí toda la noche solo. Ademas el camarero me había servido el vodka a malas, se olía que yo no alcanzaba la edad mínima para beber. Pero se me nota poco por lo de que soy alto y eso.

Caminé hasta la quinta y cogí un taxi.



lunes, 10 de diciembre de 2012

Solrot

Este era un pastorcillo (mi hijo JAAAAAA ni puta gracia, pero tenía que decirlo), y como se lleva en la sangre eso, pues siempre gastaba bromas y decía: que viene el loboooo, que viene el lobooooo, y tooooodo el mundo se escondía, porque pensaba que venía el lobo. Entonces un buen día, cuando de verdad vino el lobo mi hijo gritó: que viene el lobooooo, que viene el lobooooo. Y qué pasó? Pues que no le hicieron ni puto caso y no se escondió nadie. Entonces vino el lobo y vio una casa de paja, entonces sopló sopló hasta que la tiró. Después vio una casa de madera, sopló y sopló hasta que la tiró, y finalmente vio una casa de piedra, que sopló pero no pudo tirar. Dentro había una bruja fea y asquerosa, que había encerrado a dos chicos y los estaba dando de comer para que engordasen, los niños pensaban que era para que lo pasaran bien y tal, pero realmente se los quería comer. Qué pasó? Pues que vino un hombrecillo vestido de verde, mató a la bruja y los niños, que se estaban medio cocinando, terminó de cocinarlos y los repartió entre los pobres para que comiesen. En ese momento, se deshizo la maldición y una mujercilla que estaba dormida se despertó.

Zapatillas estilo "vans"

¿Saben esas mañanas de otoño de una gran ciudad, con las calles llenas de coches, mucho ruido y todo envuelto como en un tono marrón claro? Pues en una mañana así, fue como empezó mi muerte. He de deciros que realmente es una muerte un poco estúpida, para que nos vamos a engañar, acabé tirado en el asfalto de una gran avenida de Nueva York.
Pero bueno, empecemos por ese día otoñal que les he descrito. Yo iba al colegio mayor de Holden por aquella época, y estaba ya en el penúltimo curso.El caso, tampoco quiero enrollarles, es que como cada mañana yo salí de casa hacia el colegio. Han de saber que mi colegio esta como a unas 15 manzanas de donde vivo, ¿vale? Pues ese día cuando alcanzaba ya la octava manzana, me pare en una tienda de Cds de música. No crean que a mí me apasiona la música, pero es que vi algo que me sorprendió bastante. Una chica.
Las chicas son algo que no termino de entender pero bueno. Entre en la tienda y estuve unos minutos disimulando hasta que cogí un Cd al azar y fui al mostrador. Ella vestía una sudadera rosa, unos pantalones pitillo y unas zapatillas tipo "vans" pero sin marca. Era curioso, llevaba un calcetín de cada color. Tenia una pequeña marca roja bajo la barbilla, el pelo oscuro, los ojos marrones y una bonita sonrisa la verdad. "La mayoría de la gente, o no sonríe, o tiene una sonrisa asquerosa". Pero tampoco voy a convertir esto es una vaga descripción de una chica guapa.
Desde entonces todos los días pasaba por la tienda y compraba un Cd. Si les sincero, era un verdadero cobarde. No por nada. Simplemente nunca me había dado por las chicas la verdad. No se que tienen que no me termina de convencer. No quiero decir que sea homosexual. Pero es que había cosas de ellas que no entendía. Como eso que decían de que "maduran antes". Luego son siempre ellas las que salen una noche, se emborrachan, se acuestan con un tío y se tiran la semana siguiente arrepintiéndose de lo que han hecho. No se, la verdad es que no lo entendía muy bien. Tampoco la conocía como para saber si era ella como son las chicas en general. Pero si que parecía diferente, aunque claro, siempre lo parecen.
Pues bien, mañana tras mañana yo cruzaba hasta la octava manzana para ir a la tienda, comprar un Cd y verla. Si les digo la verdad no recuerdo cuanto tiempo hice eso. Se lo juro. Es que morir puede producir cosas de estas de que no te acuerdes de todo, ya les tocara.
Todo fue así hasta que una mañana compre un Cd y, antes de salir, le pregunte su nombre. Le hizo bastante gracia y conseguí quedar con ella para salir por la noche. Lo que no sabia es que para por la noche yo ya seria un fiambre envuelto en plástico.
 Habiamos quedado en el local de la esquina de las calles Tops y Cret. Y ella estuvo esperando como hora y media. Yo llegue a la hora, se lo juro, pero ella no me vio...bueno nadie me veía. Decidió llamar a mi numero y, evidentemente, yo no respondí. Mi hermano Allie cogió el teléfono.
Allie era un chico realmente estupendo, de esos que no hay. Siempre estaba queriendo hacer cosas conmigo, yo le sacaba 3 años, pero él era muy maduro para su edad. En cuanto supo quien era la chica, la invito a que fuera a casa para explicarle lo sucedido. Cuando ella llegó mi hermano, que estaba llorando, la llevo directamente a mi cuarto. La pobre casi se desmaya cuando entro. No porque estuviera desordenada, que tampoco seria normal. Pero se cayo al suelo cuando vio todas esas cajas de Cds apiladas, sin abrir, con su envoltura de plástico y todo.
Creo que jamas ella, ni mi hermano Allie, ni si quiera mis padres supieron del todo lo que había sucedido. Pero se lo resumiré un poco, ya que en realidad es una muerte bastante estúpida
Yo, antes de que esa chica empezara a trabajar en la tienda de Cds y yo me empezase a parar para verla, solía ir andando al colegio mayor. Pero desde aquel fatídico dia de otoño empecé a tener que ir corriendo debido al tiempo que perdía en la tienda. Esa mañana me pare a hablar con ella y pedirla el número y todo eso. Cuando salí de la tienda me quedaban 3 minutos para llegar a la tercera planta del colegio que estaba a unas cinco manzanas. Mire al reloj, mire la puerta del colegio a lo lejos y empece a correr. No es que corriera porque sí, si hubiera sido otro dia no me hubiera importado faltar a primera, pero ese día había examen de física. Y no se imaginan a mi profe de física. Quizás otro día les hable de él. El caso es que cuando ya solo me quedaban dos manzanas para llegar me atropelló un autobús a 50 km/h. Mi cuerpo quedo tendido en mitad de aquel concierto de pitidos y luces. Todo lleno de sangre y eso.
Mi mano izquierda aun seguía agarrando un Cd de los Blues Brothers junto con un pedazo de papel en el que ya solo se distinguían siete de los nueve dígitos debido a la sangre que manchaba el papel.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Hablando de algunas cosas

No les mentiré, yo soy de pensar. Me explico, yo me acuesto en la cama a dormir...y me cuesta dormir porque me pongo a pensar, ¿en que pienso? Eso varia del día. El caso es que anoche estaba yo que no tenia mucho sueño, y tras leer un poco un libro intente dormir. Pero como viene siendo habitual, empece a pensar. Y empece a pensar en plan pues estratosférico, como el de red bull. Y les diré algo, imagínense a un hombre con un rifle de francotirador que tiene que acertar a un lápiz, a un kilómetro de distancia, y que esta rodeado de muchos mas lapices. Pues eso es la vida. Si vacilas un poco, la bala se perderá en al infinidad del espacio dando a otro lápiz  En la vida tienes que saber lo quieres, cual es tu objetivo y, sobre todo, debes saber quien eres. Eso no significa que no puedas cambiar, tu y tus objetivos en la vida cambiareis. Aunque estos últimos  mas que cambiar, se verán condicionados por lo primero. Cuando crecemos perdemos, en parte, muchos de nuestros sueños y objetivos en la vida. Un buen consejo pienso que es el de escribir en un hoja de papel las cosas que en ese preciso momento quieres que pasen en tu vida, tus objetivos. Tu vida ira avanzando y de ti depende que cumplas o no lo que has escrito en ese papel. Conocerás nuevas personas y olvidaras otras. A algunas les darás muchas importancia y de otras ni te acordaras tras dar tres pasos después de haberlas visto (hay personas muy feas o muy guapas, pero hay cantidades industriales de personas normales de las que jamas te acordaras). Pero definitivamente todo depende de ti. En mi opinión  todos debemos tener nuestros principios básicos, propios e individuales que hacen que tu seas quien eres. Tus propias reglas de la vida vamos. Reglas que no te saltas porque...bueno por que no te da la gana. Pero que hacen que seas quien eres, sí. Nunca te arrepientas de algo que no has hecho, hazlo y arrepiéntete entonces de haberlo intentado...No recuerdo por qué estaba escribiendo esto pero bueno. En conclusión  la vida es como una bala, y tu eres el que decide donde apuntar.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Mentirosa


Ninguno de los comerciantes soporta a esta niña.
Aunque aun no tiene ni diez años y le queda mucho para dejar atrás la tierna edad de la inocencia, ya se ha ganado el desprecio de los tenderos.
Por una sencilla razón.
Solo sabe contar mentiras.

-¡Eh, señor, acabo de ver a un ladrón entrando en su casa!
-¡Mire, señora, se le ha caído todo el genero del mostrador!
-Oigan, ¿saben lo que ha dicho el viajante?¡Que unos bandidos piensan asaltar este mercado!
Hasta las mentirijillas mas inocentes pueden resultar fastidiosas si se repiten una y otra vez, de modo que los tenderos ya están mas que hartos.

Mas te vale tener cuidado con ese piojo-avisa la verdulera a Kaim-.
Como aquí ya nadie le hace caso, ahora lo que quiere es reírse de los recién llegados y los forasteros.La gente como tu sois la presa perfecta para ella.
Podria tener razon.Kaim lleva poco tiempo en el pueblo.Llego hace unos dias y hoy ha empezado a trabajar en la plaza.

-¿A que se dedican sus padres?-pregunta Kaim mientras descarga un carro de verduras.
La mujer frunce el ceño y suspira meneando la cabeza.
No tiene.
-¿Murieron?
-Por lo menos la madre si. Hara unos cuatro o cinco años.
Era una mujer lozana que jamas cogió un resfriado, pero un día cayo enferma y todo acabo para ella.
-¿Y su padre?
Suspira aun mas profundamente que antes y dice:
-Se marcho a buscar trabajo a la ciudad.

Los padres regentaban un bazar en el mercado, aunque la madre se encargaba practicamente ella sola de comprar y vender la enorme variedad de genero con que comerciaban. Cuando murio, los ingresos de la tiendo cayeron en picado, de manera que la acabo llevando otra persona. El padre se marcho a la lejana capital en busca de un trabajo bien pagado que le permitiera saldar sus deudas.
Prometio que regresaria al cabo de seis meses, pero ya hace un año que se fue. Al principio enviaba alguna que otra carta a su amigo el sastre, pero ya hace medio año que no se sabe nada de el.

-Es triste que una niña tan pequeña este esperando a que su padre regrese, pero…
La niña duerme en un rincón del almacén comunal de los comerciantes.
Antes se hablaba de encargarnos de ella, de adoptarla hasta el regreso de su padre.
A Kaim no le extraña. Sabe por experiencia que los comerciantes( no solo esta mujer oronda y bondadosa) son gente generosa y de buen corazón  pese a su escasez de medios. De los medios, nunca habrían contratado a un forastero como el.

-Sin embargo, antes de que transcurriera ese medio año, ya estábamos hartos de ella.
Cuando su madre vivía, era una niña dulce y educada, pero esta desgracia la ha hecho muy retorcida.
Ahora de dulce no tiene un pelo.
Claro que nos da pena y nos turnamos para alimentarla y vestirla con ropa usada, pero como ahora solo piensa en engañarnos a todos, ya nadie se preocupa demasiado por lo que le pase.
¿Por qué no se da cuenta de que…
-Debe de sentirse muy sola, ¿no crees?
La mujer se encoge de hombros, sonríe afligida y exclama:
Ya basta de chachara por hoy.¡Venga, vamos a trabajar!-Dicho esto, corre al interior de la tienda.

Kaim esta colocando en la entrada del establecimiento las verduras que ha descargado cuando oye una vocecilla a sus espaldas.
-Oiga, señor, ¿es usted nuevo aquí?
Es la niña.
-Aja…
-No es de este pueblo, ¿verdad?
-No, no lo soy…
-¿Va a vivir arriba, mientras trabaje aquí?
-Durante un tiempo.Al menos esa es mi intencion.
-Le contare un secreto, ¿le parece?

Ya empieza.-De acuerdo-contesta Kaim sin interrumpir su trabajo.
-En esta plaza vive un fantasma.
Los tenderos no se lo cuentan a nadie porque es malo para el negocio, pero esta aquí.Yo lo veo a menudo.
--¡¿En serio?! Exclama Kaim haciéndose el sorprendido.
Decide seguirle el juego en lugar de regañarla por mentir.
A lo largo de su existencia interminable, ha conocido una legión de niños huérfanos y abandonados por sus padres.
La tristeza y la soledad de los niños dejados a su muerte son las mismas que asolan a Kaim en su continuo vagar por el paso del tiempo.

-¿ Que clase de fantasma?
-El de una mujer.Y yo se quien es.
La niña le explica que se trata del espíritu de una madre que perdió a su hija..
Su niña (su única hija) murió victima de una epidemia.
Presa de la tristeza, la madre se dejo morir y ahora su fantasma se aparece en el mercado cada noche para buscar a su pequeña.

-¡Pobre madre! Decidió morir para reunirse con su hijita pero tampoco la encuentra en el otro mundo.
Por eso la sigue buscando aquí, sin dejar de gritar: “¿Dónde estas? Corre, ven con mama al otro mundo”.
La niña narra la historia con sorprendente seriedad.
-¿ A que es muy triste?-le pregunta. Tiene los ojos bañados de lagrimas lo que le indica a Kaim que esta mintiendo.
Aunque la mujer no le hubiera avisado, sabría que es una mentira basada en lo que le conto sobre las circunstancias de la cría.

Kaim amontona con cuidado unos racimos de uvas maduras en una caja de muestra y le pregunta a la niña:
-¿Por qué crees que la madre no puede encontrar a su hija?
-¿Cómo?
-pregunta la niña mirándolo extrañada.
-Bueno-explica Kaim-,la niña no esta en el otro mundo y tampoco anda vagando por este, así que ¿ donde esta?

Kaim no pretende someterla a un interrogatorio.
Solo cree que alguien que miente porque se siente triste puede hallar cierto alivio admitiendo su mentira. La soledad de una niña que ha perdido a su madre y cuyo padre la ha abandonado no consiste en contar una mentirijilla sino en tener que mentir siempre.

-Um, ahora que lo dices, es una buena pregunta
-dice la niña sonriendo con calma-.
Cierto…¿Dónde estará?
A Kaim se le pasa por la cabeza señalarla y decir “aquí mismo”
la niña, que se le adelanta, prosigue:
-Es la primera vez que me lo preguntan, Usted es…distinto.
-Puede…
-Que si. Que usted no es como los demás-insiste la pequeña-.

Creo que podemos ser amigos.-Ensancha la sonrisa.
Kaim le devuelve el gesto sin decir nada.
En ese instante se oye la voz de la verdulera procendente de la trastienda y la niña sale espantada.
Justo antes de doblar una esquina y escabullirse por el callejón  la pequeña se despide de Kaim con la mano como si dijera:”¡Hasta pronto!”.
Por primera vez, la mirada de la niña que habla como un adulto revela la infantilidad propia de sus años.

La niña se acerca a la tienda para ver a Kaim varias veces al día, cuando la verdulera no este cerca.
Le cuenta una mentira detrás de la otra.

-Anoche ayude a mi madre a hacer galletas. Queria haberle traído unas pocas pero estaban tan buenas que las comí todas.
-Los ladrones me secuestraron cuando solo era un bebe pero mi padre me rescato y les dio una paliza a todos, así que sobreviví.
-¿Mi casa? Es una muy grande y blanca que esta al pie de la montaña.
Como usted es nuevo aquí, no lo sabrá. Es la mas grande del pueblo.
-¿Qué no tiene mi familia? ¿ Estas solo? ¡Pobre Kaim! ¡Ojala pudiera compartir mi felicidad con usted!

Cada una de sus mentiras es fruto de su pesar;
se trata siempre de embustes tristes y patéticos que nunca podría contar a los mercaderes que ya la conocen. Siempre que termina de hablar con Kaim, mientras se aleja, se lleva al indice a los labios y le dice:
“Sera nuestro secretito. No se lo cuente a la verdulera”.
Por supuesto, Kaim no le dice nada a nadie.
Siempre que los comerciantes se ponen a hablar mal de la pequeña, se marcha con discreción.

Tanto las mentiras como los cotilleos son ridículos  No se extienden porque alguien los cuente, sino porque siempre hay quien los escucha y se los cree.
Quien esta solo de verdad nunca critica a nadie.
Lo mismo se puede decir de las mentiras.
La niña, puesto que tiene a alguien a quien mentir, no necesita caer en el abismo de la verdadera soledad.
Para proteger la escasa felicidad que le queda, Kaim finge creerse a pies juntillas todo cuanto le cuenta.

Un día en que ...
Un dia en que la niña se acerca a hablar con Kaim, ella toma mas precauciones de lo normal para que no la descubran ni la verdulera ni los demás comerciantes.
-Digame, señor, ¿tiene pensado quedarse aquí mucho,mucho tiempo?
-No, la verdad-contesta Kaim sin dejar de descargar hortalizas y frutas.
-¿Se marchara cuando haya ahorrado suficiente dinero?
-Es posible.
-Pero aun no lo ha ganado.
-Ya me falta menos-dice forzando una sonrisa.

Ahora le tocaba mentir a el.Ya dispone del dinero suficiente para continuar su andadura.
En realidad no se ha puesto a trabajar de ayudante porque tenga una necesidad urgente de dinero.
Esta aquí porque todavia no ha decidido su proximo destino.
Un viaje sin un lugar adonde ir es un viaje sin fin.
Los labios dicen que en la vida necesitas un sueño y un objetivo.
Pero los sueños que cumplir y los onjetivos que perseguir brillan como postes indicadores en el camino de la vida precisamente porque este es finito.
Entonces, ¿cuáles deberian ser las ilusiones y las metas de alguien que carga con el peso de una vida sin final?
Kaim debe tomarse su viaje con calma.
De hecho, no puede afrontarlo de otra manera. Tal vez a vivir a la deriva no se le pueda llamar viaje.

Si yo fuera usted-le recomienda la niña-,me marcharia de este mercado en cuanto ahorrara lo suficiente para dos o tres jornadas de viaje.
Kaim le responde con una sonrisa muda y fria.
¿Qué cara pondria la pequeña si Kaim le contestara:
“Estoy aquí por ti”?
“Por ahora, el sentido de mi vida es ser el depositario de tus embustes”.
En cuanto se le ocurre esto, algo que no debe revelarle jamas, la mentirosilla mira alrededor furtivamente y dice casi susurrando:
-Si quiere irse pronto, yo se la mejor manera.

-¿La mejor manera…
-Entre a hurtadillas en la sastreria y robe el dinero.
Encontrara un botecito en el armario de la trastienda.Esta lleno de dinero.
-¿M estas diciendoque robe al sastre?
-Si.
La pequeña mira a Kaim sin la menor sombra de duda en los ojos.
Se pone seria y empieza a explicarse:
Ese sastre merece que le roben.-Argumenta que el dinero del bote esta mancillado.

-Conozco a una niña, una buena amiga mia-dice-; es tan triste lo que le ha pasado…Su madre murio y su padre se marcho a trabajar a la capital, asi que esta sola.
Su padre deberia haber regresado a por ella a los seis meses, pero no sabe nada de el.
Otra mentira nacida de su dolor.

Kaim le pregunta con tranquilidad:-¿Hay alguna relacion entre tu amiga y el sastre?
Por supuesto-contesta la embustera-.Muy estrecha.Lo que paso en realidad es que su padre le enviaba dinero cada mes, como prometio, para facilitarle la vida en el pueblo. Y siguio escribiendole. Queria decirle que habia conseguido un buen empleo en la ciudad y que deberia irse a vivir con el lo antes posible.
Como el esta demasiado locupado, es ella quien tendria que desplazarse a la ciudad. Hasta le envio dinero para el viaje.Pero ni el dinero ni las cartas llegaron a sus manos.
¿ Y por que cree usted ?

Antes de que Kaim responda, la niña continua:
-El error del padre fue mandar las cartas y el dinero a la direccion del sastre.
Se ha quedado todo el dinero para el.
Kaim aparta la mirada de la niña.
La pequeña, para dar credibilidad a una mentira, ha inventado otra aun mas triste con la que ademas puede perjudicar a otra persona.
Esto es lo mas lamentable de todo.
El candado de la trastienda de la sastreria tiene que ser muy facil de romper
-deja caer la niña, que sale coriendo sin esperar la respuesta de Kaim.

A la mañana siguiente la niña entra corriendo en la verduleria, llamando a gritos a la dueña.
En lugar de con Kaim, habla directamente con la mujer:
-¡Anoche robaron en la sastreria!
Asegura que vio como un grupo de ladrones entraba a hurtadillas por la noche, despues de que la plaza se vaciara.

-Ay, que tragedia-dice la verdulera fingiendo una sonrisa-.Habra sido terrible.
-Obviamente, no cree una palabra de lo qe dice la cria.
-¡Es verdad! ¡ Yo los he visto !
-Escuchame bien, mocosa, no pienso seguir aguantandose. Si ahora eres una pequeña embustera, no quiero ni pensar que de mayor seras una ladrona o una estafadora o algo peor.Estoy muy ocupada abriendo la tienda, ¿ me oyes ¿
Vete a incordiar a otro.

Apenas ha terminado de regañar a la niña cuando alguien grita en la calle:
-¡Socorro! ¡Que alguien me ayude!- El sastre esta en medio de la plaza, aterrorizado y gritando con todas sus fuerzas.
-¡Lad…ladrones! ¡Me han robado todo el di…dinero!
La niña huye en cuanto se acerca el sastre.

Toda la plaza esta revolucionada.
La pequeña no mentia; al menos eso es verdad.
Sin embargo, puesto que de la boca de la niña nunca han salido mas que invenciones, le gente cree que se trata de un embuste mas.
-Quiza lo hizo ella.¿Que pensais?
Y poco a poco…-Tal vez tengas razon.
-¡Estaria fingiendo! – No me extrañaria en ella.

Vamos a buscarla.La obligaremos a hablar…aunque tengamos que ser duros con ella.
Nadie se opone a esta idea.
Algunos corren al almacen y otros empiezan a buscar por la plaza.
-¡Aquino esta! – En el almacen tampoco. - ¡Huyo con el dinero!
Por fin, cuando los perseguidores regresan con sus conclusiones y sus conjeturas, Kaim lo entiende todo.
Despues de tantas mentiras vanas, la niña se ha despedido con la verdad.

-¡No puede haber ido muy lejos!
-¡Si, todavia podemos cogerla!
-¡Esa ladronzuela! ¡ Como le ponga las manos encima!
Los hombres montan en colera y las mujeres avisan el fuego:
-¡Vamos! ¡ Hay que darle su merecido!
-¡Con lo bien que la hemos tratado, y asi nos lo agradece!
¡No podemos dejar que se salga con la suya!
Una docena de hombres sale a buscarla
pero Kaim se cuadra en medio del camino para impedirles el paso.

-¡Eh, apartate!
Los hombres estan sedientos de sangre pero Kaim sabe que si fuera necesario, no le costaria derribarlos sin que los rozaran siquiera.
En vez de eso, adopta una postura mas relajada y arroja a los pies de los mercaderes una zurron repleto de monedas.
--Ahí teneis el dinero robado-les dice.
-¿Cómo?
-Lo robe yo, lo siento.
La confusion inicial da paso a un alboroto de jauria.

Kaim levanta los brazos para hacer ver que no se resistira.
-Haced conmigo lo que querais.Estoy preparado.
La verdulera sale de entre la muralla de hombres y grita:
-¿Cómo has podido hacerlo,Kaim?
-Queria el dinero,eso es todo.
-¿No lo diras para proteger a la niña?
La tendera tiene una intuicion demasiado afilada.
Kaim fuerza una sonrisa, mira al sastre y le dice:
-Estaba en el bote del armario, ¿verdad?
El hombre afirma energicamente con la cabeza.
-¡Es cierto! ¡ Tiene que haber sido el!
¡Guardaba el dinero de un bote!
¡El ladron es el!

Aunque en ese bote no solo habia dinero, ¿ no es cierto?
-¿De que hablas?
En el escondias tambien unas cartas. Las del padre dela niña.
-¡Eso es mentira! ¡Estas loco!
-Sin embargo es verdad.
-¡No, ahí no podia haber ninguna carta! ¡Las tire todas…
El sastre se tapa la boca con la mano.
Aunque ya es demasiado tarde.

La verdulera lo mira.
-¿Qué esta ocurriendo aquí?- exige saber.
-Er…No…Yo…
-Mas te vale contarnoslo todo.
La gente deja de mirar a Kaim para clavar los ojos en el comerciante.

Dias mas tarde, llegan dos cartas de la niña a nombre de “la señora de la verduleria” y “el hombre bueno de arriba”.
A Kaim le cuenta que encontro a su padre en la capital.
No tiene manera de saber si es verdad o no.
Es dificil creer que una niña sea capaz de dar con su padre en el gran ciudad con tanta facilidad sin saber ni donde vive ni donde trabaja.

Aun asi, prefiere pensar que es verdad cuando lee:
“Ahora soy feliz”.

El ser humano es el unico animal que miente.
Miente para engañar a los demas, para beneficiarse y tambien `para que ni la soledad ni la tristeza le asfixien el corazon.
De no existir la mentira, la ...
De no existir la mentira, la gente evitaria muchos conflictos y malentendidos.
Por otro lado, puede que gracias a que este mundo sea un revoltijo de verdades y mentiras, las personas hayan aprendiendo a creer.

Cuando termina de leer su carta, Kaim mira a la mujer.
La verdulera, que esta concentrada leyendo la suya, levanta timidamente la cabeza al percibir la mirada de Kaim.
-¡No puedo!- exclama-. Escucha esto:
Os estoy muy agradecida a ti y a los demas comerciantes por todo lo que habeis hecho por mi. No os olvidare mientras “viva”.
Que ñina esta, embustera hasta el final-dice con una sonrisa mojada en lagrimas.

Fin.